Los objetos que parecían inservibles pueden tener una nueva oportunidad en la decoración.

El diseñador español Eduardo Naves enseña cómo utilizar una puerta antigua para crear una cabecera inusual. Para empezar, se necesita una puerta de madera de 1,70 m para una cama de una plaza y media, además, un decapante y una lija para retirar la pintura deteriorada. Luego, se debe aplicar un sellador blanco para que el acabado sea perfecto.

Observa paso a paso cómo ocurre la transformación.

Fuente: Decasa

 

 

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