Invertir los ahorros de tu vida o comprometerte con una entidad bancaria por más de 10 años para adquirir una propiedad es un paso realmente importante; por ello, debes tomar tus precauciones y mantenerte alerta para evitar fraudes.

Marco Vidal, del estudio Vidal Zapata Abogados, explica que si la estafa se da por una propiedad que deseas adquirir, el caso se puede dividir en dos: estafas sobre bienes futuros y estafas sobre bienes terminados. El primer caso, se refiere a los departamentos que se adquieren en planos y que no son entregados según lo pactado en el contrato o, en algunos casos, ni siquiera se llega a entregar el bien inmueble o no se formaliza la documentación por existir problemas legales con la propiedad sobre la que se ejecutó el proyecto.

“El inmueble puede contar con gravámenes o embargos y, si la vendedora incumpliera sus obligaciones, posteriormente estos se ejecutan sobre la propiedad, por lo que puede llegar a perderse y perjudicar así a los compradores”, explica Vidal.

Una manera de reducir el riesgo es indagar sobre la licencia de la obra, la historia del terreno y sobre los antecedentes y la trayectoria de la constructora o inmobiliaria. Asimismo, es posible consultar en Indecopi si la empresa presenta denuncias.

Mantente alerta

Por otra parte, en el caso de fraude sobre los bienes terminados, uno de los problemas reside en que la documentación de la propiedad tenga afectaciones, embargos o demandas que no figuren en la partida registral, o que no hayas reparado en ello. Lamentablemente, una vez adquirida la casa o el departamento, es posible que puedas perderla en un proceso.

Héctor Campos, del estudio Linares Abogados, refiere que otras situaciones son suplantación de identidad, documentación falsa y problemas de duplicidad de partidas registrales. Campos aconseja que, al momento de adquirir un inmueble, no solo se debe suscribir un contrato, sino que debe realizarse la inscripción en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos, lo que implica recurrir a una notaría y contar con la asesoría legal correspondiente. De esa manera, se aminorarán los riesgos.

“Si el vendedor evita recurrir al notario o a los registros públicos, es una señal de que algo no anda bien. Asimismo, el no dar información del predio y postergar la visita o la inspección del inmueble son indicios de que la operación se debe retrasar hasta no tener todo en regla”, aconseja Campos. Recuerda que es mejor prevenir que lamentar.

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