En pleno boom inmobiliario los acabados cobraron gran relevancia. Mientras algunas constructoras los usan como elemento diferenciador y atractivo para cautivar a los sectores más altos de la población, otros prefieren dejar que los propietarios den rienda suelta a su creatividad y coloquen cada detalle a su gusto.
“Sucede igual que con los autos, en los cuales antes el aire acondicionado y las lunas eléctricas eran accesorios adicionales y hoy no se concibe comprar un vehículo que no tenga ambos. Lo mismo pasa con las viviendas y sus acabados”, comentó al suplemento Día 1 el gerente general de Masterhouse, Augusto Peñaloza.
Puesto que en la actualidad además de funcionalidad se busca incorporar arte y diseño en el hogar, las constructoras inmobiliarias apuestan por materiales de lujo, como mármol, granito o madera machimbrada, sobre todo en zonas donde se desarrollan varios proyectos al mismo tiempo.
“Una familia que recorre los edificios cercanos entre sí puede optar por la vivienda que le parezca que tiene los mejores diseños de interiores”, señaló a Día 1, Ricardo Arbulú, gerente general de Plusvalía.
Finalmente, como la consigna es la individualidad. Las personas contratan cada vez más a profesionales en decoración, quienes pueden cobrar entre US$2.500 y 10.000 dólares según Rochi del Castillo, gerenta de marketing de Tendencias: arquitectura y diseño, que concedió una entrevista publicada en el diario Gestión.
Fuentes: Suplemento Día 1 / Diario Gestión
Foto: Casinelli
