Al momento de comprar una casa o un departamento suele preferirse uno con buena ubicación, excelente disposición de los ambientes y atractivos acabados; pero en muy pocos casos nos ponemos a pensar y evaluamos qué tan antisísmica puede ser una vivienda.
Según el arquitecto Álvaro Castro, las construcciones sismo resistentes “deben ser capaces de soportar un movimiento telúrico habitual o hasta de unos 6 grados en la escala de Ritcher sin presentar algún peligro en la estructura. Inclusive, ante un sismo de 8 grados puede presentar daños pero no colapsar”.
No obstante, para lograr que una edificación sea antisísmica es preciso que estén presentes: un buen proyecto, buenos materiales y un proceso adecuado de construcción. Por ello, es importante recalcar que el proyecto debe ser diseñado obligatoriamente por un ingeniero estructural, quien hará los cálculos pertinentes para que la vivienda sea sismo resistente. Evite las construcciones informales, no confíe su vida a un maestro de obra.
Los edificios de ahora
En cuanto a los edificios que se vienen construyendo en muchas zonas de Lima, Castro indica que “todas las edificaciones construidas en base a las especificaciones de las normas vigentes son antisísmicas. Los municipios juegan un papel importante en la seguridad del país, pues ellos se encargan de revisar los proyectos arquitectónicos y estructurales; asimismo, deben verificar su aplicación correcta en obra”.
Métodos
De otro lado, el arquitecto Jaime Coronel de Eternit, refiere que existen sistemas constructivos que son considerados antisísmico. El más antiguo es la quincha (450 años), que consta de bastidores de madera con caña tejida al interior y recubierto con yeso. “El Ministerio de Vivienda lo ha promovido por años y sigue haciéndolo, como una alternativa antisísmica, ligera, económica y segura”, explica el arquitecto .
También está el sistema metálico, que es ligero y aporta poco peso. Se pueden construir muchos pisos con este método tradicional. “Otro sistema utilizado es la construcción en seco, también conocido como drywall. Se basa en una estructura de perfiles metálicos de acero donde se aplica placas de yeso o fibrocemento”, puntualiza.
Las placas de yeso se utilizan en las áreas interiores (en techos y paredes), mientras las de fibrocemento se colocan en fachadas, paredes interiores y cielos rasos”. La ventaja de las placas de yeso y microcemento es que ante un sismo se mueve la estructura pero regresan a su lugar. Asimismo, en el caso se desplome,el peso de esta construcción es 10 veces menor que una de ladrillos y cemento. Es importante repetir que si bien existen sistemas constructivos seguros y ligeros, todos los proyectos deben ser diseñados y estudiados por un ingeniero estructural.

