Muchas veces por olvido o dejadez los dueños de inmuebles alquilados dejan de ejercer sus derechos patrimoniales y ponen en peligro su titularidad sobre el bien.

Puede solicitar a la municipalidad donde se encuentre la propiedad, que le envíen el recibo de impuesto predial a su domicilio actual.
Un error muy frecuente entre los propietarios de los inmuebles alquilados, es descuidar ciertos aspectos que generan diversas situaciones legales, que pueden provocar la pérdida o afectación de su derecho de propiedad sobre el bien. Aquí radica la importancia de tener una actitud siempre vigilante sobre el patrimonio, de lo contrario, existe el riesgo de que algún inescrupuloso lo usurpe y se aproveche.
Rossana Niterri, abogada del Estudio Olaechea, subraya que antes de rentar un predio, el dueño debe asegurarse que esté debidamente inscrito como suyo en los Registros Públicos.
“Todos los datos del titular y del departamento deben estar actualizados para evitar problemas”, recalca la especialista tras señalar que esto significa inscribir cualquier ampliación, rectificación de metraje e independización que pueda haber experimentado la propiedad.
Otro aspecto que no se debe pasar por alto, es celebrar siempre un contrato de alquiler. Así el futuro arrendatario sea un familiar o amigo cercano. El documento debe tener un tiempo de vigencia con firma de notario. Si piensa realizar un contrato indeterminado se recomienda inscribirlo en los Registros Públicos, de esta manera el inquilino lo reconoce como legítimo dueño de inmueble.
Si el predio forma parte de un condominio, comuníquele a la junta de propietarios que ha alquilado su departamento, para que no exista la posibilidad de que piensen que lo ha vendido.
Otra forma de protegerse, es solicitando a la municipalidad (donde se encuentre el departamento) que le envíen los recibos de los arbitrios y del autovalúo a su domicilio actual.
Pague puntualmente el impuesto predial. No se descuide. Tome en cuenta todas estas recomendaciones y las posibilidades de sufrir una sorpresa desagradable serán menores. ¡Suerte!
