
Los muebles bajos y altos son piezas fundamentales en la cocina, pues tienen la misión de mantener todo en orden y son capaces de brindar una apariencia moderna o clásica al ambiente. Por ello, es importante elegir bien los materiales para su fabricación. La diseñadora de interiores Ana María Meier, de K y T Proyectos, explica que una alternativa económica son los reposteros de melamina. Vienen en colores enteros y tipo madera o mármol. Una alternativa de mayor costo es el mobiliario de MDF. La ventaja de este producto es su versatilidad, es posible darle distintos tipos de acabado y se pueden tallar o trabajar molduras en bajo relieve, lo cual es importante si desea un ambiente de apariencia clásica. Una tercera opción son los muebles de acero.
Según explica la profesional, son piezas de alta resistencia a la humedad, llevan un recubrimiento de pintura electrostática y un acabado en poliuretano que le da una apariencia brillante.
MEZCLA
Meier indica que se pueden abaratar costos haciendo la estructura de melamina y colocando las puertas de un material más atractivo. Se puede elegir entre:
– Laminadas: hechas de tableros aglomerados cubiertos a alta presión por láminas de fórmica.
– Enchapadas: puertas que parecen de madera natural. Se preparan pegando láminas delgadas de madera a piezas de aglomerado o MDF.
– Pintadas o lacadas: se aplica pintura acrílica o poliuretano a las puertas de MDF. El acabado puede ser mate o brillante. Hay que destacar que el MDF se puede usar liso o moldurado.
– Madera natural: son las más tradicionales. Pueden llevar molduras y pintarse. En cuanto a las medidas de los reposteros, la arquitecta Susana Tavera indica que lo recomendable es que los muebles altos tengan 35 cm de profundidad y los módulos bajos, 60 cm. Asimismo, aconseja que si la cocina es pequeña se deben instalar puertas de vidrio en la parte superior, pues esto ayuda a aligerar la apariencia del mueble.
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