Que su edificio no se convierta en una bomba de tiempo. Revise el estado de las mangueras de emergencia, detectores de humo y conexiones múltiples.
Más vale prevenir que lamentar, dice un viejo y conocido refrán. Por esta razón hay que tomar ciertas medidas de precaución para evitar desgracias. Una de ellas (si vive en un edificio) es revisar el correcto funcionamiento del sistema contra incendios.
Helmut Blondet García, gerente general de SOS, explica que el actual Reglamento Nacional de Edificaciones estipula que un condominio con más de 10 pisos debe contar con una bomba, una cisterna (distinta a la que usa para abastecer de agua a los departamentos) y un sistema de detección temprana de humo y temperatura para poder afrontar este tipo de emergencias.
“La capacidad de la poza depende del metraje construido en el multifamiliar, pero por norma debe proporcionar por lo menos una hora de agua a los bomberos en caso de un siniestro”, sostiene el experto. También recomienda que, la bomba tenga su propio suministro de energía para evitar el corte de fluido si el edificio arde. Hay que considerar que cuando se produce un incendio se debe bajar la llave general de electricidad para que no se originen cortocircuitos.
Blondet subraya que para no poner en peligro la vida de los residentes, es aconsejable que una vez al año un especialista verifique el flujo y la presión de las mangueras de emergencia, así como el óptimo estado de las alarmas. Esto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
MÁS MEDIDAS
No sobrecargue los tomacorrientes con múltiples enchufes. Evite usar velas en su decoración y si lo hace asegúrese de apagarlas cada vez que salga. Los accidentes ocurren en el momento menos pensado.
