Tras largos meses de frío y humedad, por fin llegó la hora de abrir su rincón de verano. Una limpieza profunda es necesaria pero no suficiente. Usted tendrá que revisar las conexiones, darle una manita de gato y fumigar antes de habitarla.

Imagen: Arkinetia
En cuanto ingrese a su casa de playa abra las ventanas, sacuda los muebles y colchones y ventílelos. Si considera necesario, puede aspirarlos o enviarlos a lavar puesto que no es recomendable usar productos químicos o espumas.
También es importante revisar las griferías. Para retirar el sarro y devolverle el brillo utilice un limpiador especial, un paño y nada de detergente ni pulidores o productos abrasivos porque solo conseguirá dañarla.
Es recomendable retirar los filtros y dejar que el agua corra durante unos minutos para no consumir agua contaminada. Es probable que el tanque y la cisterna requieran de una limpieza profunda.
Si encuentra manchas de salitre en sus paredes debe retirar la pintura, colocar un impermeabilizante con propiedades antihongos y antisalitre, sellador y luego cúbrala con dos capas de pintura con acabado satinado o brillante que la protegerá mucho más por el excedente de resina que contiene.
Finalmente limpie las mamparas, piezas de acero, adornos y otros detalles para estar listo para disfrutar el verano.